lunes, 23 de septiembre de 2013

Historia sobre seguros y seguros curiosos


Por Daniel Moreno
Comunidad pm

Historia sobre seguros

Todos pensamos que los seguros son algo reciente del mundo moderno, pero no es así, ya en la Antigua Grecia utilizaban algo similar a un seguro.

Cuentan los Historiadores que sobre el siglo VI antes de Cristo, los griegos tenían algo parecido a un seguro, lo organizaron las asociaciones religiosas y gracias a él se aseguraba el pago del funeral en caso de muerte y un abono monetario para la familia, Roma adquirió esta práctica también.

En la Edad Media comenzaron a proliferar los acuerdos para garantizar la solvencia financiera en el caso de naufragios y otras contingencias que pudieran surgir en los largos trayectos de las naves mercantes. Esta actividad aseguradora estaba dedicada tanto a los barcos como a sus valiosas cargas, la primera póliza data de 1.347 y aseguraba la nave “Santa Clara” en su viaje de Génova a la isla de Mallorca.

En esos tiempos, además, la actividad aseguradora respondió a la eliminación de los “Préstamos a la Gruesa”, que era un tipo de seguro en el que los dueños de los bancos tomaban prestado dinero con el fin de comprar cargamento y financiar sus viajes, fruto de la prohibición del cobro de intereses que instauró en 1.230 el Papa Gregorio IX. Dicha prohibición hizo que se instaurara la prima del seguro, y se abonara indemnización en caso de siniestro.

Esta práctica se hizo cada vez más común y se fue perfeccionando a lo largo del tiempo. Así, en Londres nació la primera compañía de seguros, en el año 1680, aunque su creación no se debió sólo a la actividad comercial marítima, sino a un terrible incendio que asoló la capital en 1866. De este modo, la primera compañía aseguradora también creó el seguro de incendios.

En la primera mitad del siglo XVIII proliferaron las sociedades aseguradoras, muchas fracasaron a raíz de las malas prácticas de los especuladores y los promotores. El Parlamento británico decidió tomar cartas en el asunto, restringiendo severamente las licencias para poner orden. El resultado fue que sólo dos compañías pudieron ejercer esta actividad legalmente, siendo una de ellas la prestigiosa y aún activa aseguradora Lloyd´s.

El resto de las naciones fueron haciéndose eco de la actividad aseguradora, adoptando el mismo modelo. En los jóvenes Estados Unidos, el gran impulsor de los seguros fue nada menos que Benjamin Franklin.

Ya no sólo se aseguraban los desastres naturales e incendios, sino que se diversifican las coberturas, incluyendo los daños causados por terceros o los seguros de vida y accidente. Naturalmente, las aseguradoras comienzan a calcular riesgos, de manera cada vez más detallada. En estos cálculos son esenciales los avances de Pascal y Fermat, con sus trabajos acerca del cálculo de probabilidades, además de los estudios sobre la mortalidad de Halley y la Ley de los Grandes Números de Bernuolli.

Desde entonces, la ciencia aseguradora se ha ido sofisticando y ampliando, al igual que la propia actividad aseguradora que tenemos hoy en día.

La primera póliza para incendio se realizó en la antigua Asiria, hace unos 4000 años, aunque no fue para una vivienda particular si no para el templo. Ésta tuvo una particularidad, y es que se impuso de forma obligatoria a toda la colectividad.

Fue en la Edad Media cuando la gente comenzó a asociarse en mutualidades para indemnizarse solidariamente en caso de incendio de sus propiedades. En 1666 una terrible desgracia ocasionó el despegue del seguro de incendio: el pavoroso fuego que afectó a Londres, quemando 13.200 casas, la Catedral de San Pablo, y 99 iglesias. Tras el mismo, se creó en Inglaterra el seguro contra incendio. A partir de entonces, aparecieron las primeras Instituciones de Seguros de Incendio, que han evolucionado hasta las Compañías que todos conocemos hoy en día, quedando este seguro integrado en la póliza multirriesgo de hogar.


Seguros curiosos

  • Las pólizas ganaderas por muerte de animales a consecuencia de enfermedades no preexistentes o, para el caso de las hembras, por riesgo de fallecimiento a consecuencia de aborto o parto.

  • Dentro de esta línea existe un tipo de cobertura para animales destinados a la reproducción que cubre cuando existe inutilización total y permanente a consecuencia de accidente traumático, quebradura del aparato reproductor y/o enfermedad contraída durante la vigencia del seguro.

  • También se ofrece coberturas para vacas, que incluyen la pérdida de litros de leche que se produce cuando muere un animal, por muerte de ejemplares y de rendimiento, y por fallecimiento a consecuencia de intervenciones quirúrgicas especiales. 
  • Otro producto cuya demanda está creciendo es la póliza de Hombre Clave (Key man policies, en inglés), que asegura la vida de un hombre cuya presencia es fundamental para la puesta en práctica o desarrollo de un proyecto comercial. Si el hombre clave muere en el proceso, el contratante recibe el capital. Son seguros por un período determinado. 
  • Los seguros de responsabilidad civil de directores y por mala praxis son también novedosos. Los primeros están destinados a los cargos gerenciales expuestos a demandas de terceros y los segundos a profesionales de distintos ámbitos: médicos, abogados, arquitectos, entre otros. Estos seguros son más habituales.

  • Los seguros de vida masivos (de capitales más bajos, primas más accesibles y menos exclusiones) permiten el acceso a una cobertura a sectores no tradicionales, como solteros, sin hijos y menores de 30 años. Estarían englobados en los denominados 'microseguros'.

  • Se comercializan pólizas para necesidades tan específicas como los daños provocados a una mascota, el robo de la jubilación o pensión e incluso el hurto o pérdida de una cartera. Apuntan a atender requerimientos especiales de un determinado tipo o grupo de clientes, lo que permite a las aseguradoras multiplicar el abanico de propuestas y sumar argumentos de venta en un mercado que se vuelve cada vez más competitivo. Son pólizas de nicho que apuntan a atender una necesidad específica de determinado tipo o grupo de clientes. Entre los últimos lanzamientos en esta categoría figura un producto que cubre por el robo del bolso o cartera de mano. “Detectamos que las mujeres le dan mucha importancia a su bolso y que llevan ahí cosas valiosas, desde móviles y cosméticos hasta documentos. Así surgió la idea de este seguro que cubre hasta un máximo de 1.000€ por robo, con un tope de dos veces al año”, esta póliza tiene un coste aproximado de 8€ mensuales.
  • Un seguro similar para bolsos y carteras se comercializa también y ofrece, además, entre sus pólizas una cobertura a los jubilados que van a cobrar su pensión. “Cobro protegido, cubre el dinero de la jubilación o pensión sustraído en un robo desde que el cliente sale de la sucursal o cajero automático hasta su vivienda y dentro de ella hasta 24 horas posteriores”, el coste es aproximadamente unos 8,50€ mensuales. “En general son los hijos quienes contratan este seguro para que sus padres estén tranquilos y que, ante el hecho del robo, no se resistan a salvar su dinero”. 

La última gran revolución ha venido de la mano de Internet, que nos permite la contratación de una póliza de seguro de hogar en tiempo real, y no sólo esto sino que también se pueden comparar y barajar las diferentes ofertas de varias compañías. 

¿Qué sucederá dentro de mil años?

Fuentes: http://club.motopoliza.com/ - el país digital - http://www.seguros.es/

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