lunes, 27 de mayo de 2013

TRABAJAR EN EQUIPO


Por Àlex Torrente
Inspector Comercial
DT Zona Noreste Lleida/Tgna
Previsión Mallorquina 


La mayoría de las veces crecemos ligados a una argolla que nos impide evolucionar como seres humanos. Esta argolla es la inconsciencia de ignorar lo que somos capaces de llegar a conseguir y, además, está arropada por la rutina, que, como dijo José Ingenieros, médico y pensador (1877-1925), "...es el hábito de renunciar a pensar". Somos igual que el elefante que sigue atado a una estaca desde su infancia, a pesar de que en su época adulta tiene la fuerza suficiente como para arrancarlo de cuajo y liberarse. De una manera u otra llevamos "nuestra argolla", pero los tiempos en que vivimos reclaman nuevas formas creativas de organizar el mundo y las empresas, así como nuevas formas de entender la vida profesional desde el individuo y su capacidad de acción.
 
En este sentido, recientes investigaciones realizadas en diferentes países ponen en evidencia las ventajas del trabajo en equipo, ya que facilita una mayor implicación, motivación y capacidad de las personas para solucionar sus problemas, y, además, origina una mayor calidad en los servicios y una mejor orientación hacia los resultados.
 
Por tanto, crear un equipo eficaz es una herramienta poderosa tanto de desarrollo y crecimiento de la organización como de cada una de las personas que componen un equipo.
 

¿Es posible hacer compatible el binomio individuo/equipo?
 

El secreto... ¡la comunicación!
 
El Psicólogo y periodista Daniel Goleman, con su libro Inteligencia emocional, ha revolucionado el concepto de "inteligencia". En su trabajo el autor explica cómo las emociones desempeñan un papel crucial a la hora de tomar decisiones, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Hasta la investigaciones de Goleman, todos hemos crecido creyendo que el coeficiente intelectual era la única pauta para medir la capacidad académica.
 
Otra definición que también se ha utilizado para hablar de inteligencia es la siguiente: "es la habilidad para adaptarse al entorno y para mejorarlo".

Si embargo, las cosas han cambiado, pues estamos en la era de la inteligencia emocional.
 

¿En qué consiste esta nueva manera de calibrar la inteligencia?
 

Goleman explica que, para ser feliz, además de inteligente, uno debe ser emocionalmente capaz. En palabras del propio autor: "las señas de identidad de la inteligencia emocional son la capacidad de saber lo que uno mismo y los que le rodean están sintiendo y manejar estos sentimientos con acierto".
 
Los CINCO componentes de la inteligencia emocional son: 
  • autoconciencia
  • autocontrol
  • motivación
  • empatía
  • habilidades sociales
 
Merece la pena detenerse en estas competencias emocionales, ya que son la base que todo individuo debe trabajar para convivir en equipo o bien ser el líder del mismo.
 
¡¡Un cordial saludo!!

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