lunes, 27 de mayo de 2013

TRABAJAR EN EQUIPO


Por Àlex Torrente
Inspector Comercial
DT Zona Noreste Lleida/Tgna
Previsión Mallorquina 


La mayoría de las veces crecemos ligados a una argolla que nos impide evolucionar como seres humanos. Esta argolla es la inconsciencia de ignorar lo que somos capaces de llegar a conseguir y, además, está arropada por la rutina, que, como dijo José Ingenieros, médico y pensador (1877-1925), "...es el hábito de renunciar a pensar". Somos igual que el elefante que sigue atado a una estaca desde su infancia, a pesar de que en su época adulta tiene la fuerza suficiente como para arrancarlo de cuajo y liberarse. De una manera u otra llevamos "nuestra argolla", pero los tiempos en que vivimos reclaman nuevas formas creativas de organizar el mundo y las empresas, así como nuevas formas de entender la vida profesional desde el individuo y su capacidad de acción.
 
En este sentido, recientes investigaciones realizadas en diferentes países ponen en evidencia las ventajas del trabajo en equipo, ya que facilita una mayor implicación, motivación y capacidad de las personas para solucionar sus problemas, y, además, origina una mayor calidad en los servicios y una mejor orientación hacia los resultados.
 
Por tanto, crear un equipo eficaz es una herramienta poderosa tanto de desarrollo y crecimiento de la organización como de cada una de las personas que componen un equipo.
 

¿Es posible hacer compatible el binomio individuo/equipo?
 

El secreto... ¡la comunicación!
 
El Psicólogo y periodista Daniel Goleman, con su libro Inteligencia emocional, ha revolucionado el concepto de "inteligencia". En su trabajo el autor explica cómo las emociones desempeñan un papel crucial a la hora de tomar decisiones, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Hasta la investigaciones de Goleman, todos hemos crecido creyendo que el coeficiente intelectual era la única pauta para medir la capacidad académica.
 
Otra definición que también se ha utilizado para hablar de inteligencia es la siguiente: "es la habilidad para adaptarse al entorno y para mejorarlo".

Si embargo, las cosas han cambiado, pues estamos en la era de la inteligencia emocional.
 

¿En qué consiste esta nueva manera de calibrar la inteligencia?
 

Goleman explica que, para ser feliz, además de inteligente, uno debe ser emocionalmente capaz. En palabras del propio autor: "las señas de identidad de la inteligencia emocional son la capacidad de saber lo que uno mismo y los que le rodean están sintiendo y manejar estos sentimientos con acierto".
 
Los CINCO componentes de la inteligencia emocional son: 
  • autoconciencia
  • autocontrol
  • motivación
  • empatía
  • habilidades sociales
 
Merece la pena detenerse en estas competencias emocionales, ya que son la base que todo individuo debe trabajar para convivir en equipo o bien ser el líder del mismo.
 
¡¡Un cordial saludo!!

lunes, 20 de mayo de 2013

VENENOS Y ENVENENADORES


Por Dr. Juan Fco. Moreno
Asesoría Médica SSCC
Previsión Mallorquina
               

                 La toxicología es la ciencia que estudia los tóxicos y las intoxicaciones. En principio, los conceptos de tóxico y veneno son sinónimos, pero en la actualidad el primero se utiliza en su más amplio sentido, con carácter general, para designar a un agente químico o físico perturbador de los equilibrios vitales, mientras que la palabra “veneno” se reserva para aplicarla a esa misma sustancia cuando fue utilizada intencionadamente. Los requisitos que un agente tóxico debe reunir para su empleo con fines criminales son: carecer de propiedades organolépticas, como olor y sabor, que permitiría detectarlo a la víctima; fácil adquisición sin despertar sospechas; eficacia a dosis bajas; cuadros agudos o subagudos que puedan ser confundidos con enfermedades banales; fácil aplicación en comidas y bebidas, es decir, que sean solubles.


                Puede decirse que cada época histórica ha tenido su tóxico, y que los venenos han desempeñado un importante papel en la historia, ya sea con fines positivos (caza, exterminio de plagas, medicamentos, etc.) o con fines criminales.

                Es de suponer que ya el hombre prehistórico tuvo conocimiento de las propiedades tóxicas de algunas sustancias minerales, vegetales o animales. Muy probablemente fueron las sustancias de origen vegetal las primeramente manejadas. Así, en algunos palafitos de la Edad de Bronce se han encontrado frutos del papaver (amapolas). Por otra parte los hombres del paleolítico impregnaban las puntas de las lanzas o flechas (toxicología deriva de la palabra griega toxikon –alude a algo propio para el arco o la flecha-) con algunas sustancias tóxicas, una de las más usadas para este menester fue el curare.

                En Egipto son los sacerdotes los que conocen y guardan los venenos porque son considerados como “privilegios de clase y armas de estado”. En el antiguo Egipto, los datos de mayor interés toxicológico versan sobre los venenos de las serpientes y el cianhídrico.

                En la Grecia clásica los venenos se conocen perfectamente, principalmente la cicuta, pero su uso está controlado por el Estado, que los emplea para el ajusticiamiento y los suministra para el suicidio, cuando el suicida expone y argumenta las razones para abandonar la vida. Platón describió el cuadro clínico de la ejecución de Sócrates con notable exactitud.

Mitrídates VI rey del Ponto
                Mitrídates VI rey del Ponto, también llamado Mitrídates el Grande, que reinó del 120 al 63 a.C., para protegerse de los venenos empezó a absorberlos en dosis pequeñas y repetidas, no sin antes hacerlos probar a criminales convictos —y a veces también a sus esclavos— para asegurarse así de que las dosis que iba a ingerir eran seguras. El rey del Ponto también probó los efectos de varios posibles antídotos en estos prisioneros, administrándoselos antes de darles el veneno o justo después de envenenarlos. De este modo descubrió varios antídotos, o lo que él consideró como antídotos, contra un buen número de venenos. Tras combinarlos con la ayuda de su médico de cámara, Mitrídates confeccionó el Mithridacum, un complejo brebaje formado por 41 ingredientes que el rey empezó a tomar diariamente. La pócima, que se consideró durante décadas como un antídoto universal, era sin duda muy efectiva, ya que cuando finalmente Mitrídates fue derrotado por Pompeyo, todos sus intentos de suicidarse con venenos resultaron vanos. Para acabar con su vida, el rey del Ponto tuvo que ordenar a uno de sus fieles soldados que le matara con la espada. En su honor se denominaron mitridáticos las mezclas preventivas compuestas de muchos ingredientes.

                En realidad, Mitrídates no había inventado nada nuevo. Durante el período Maurya (320-185 a.C.), el del primer gran imperio de la India, cobraron fama las vish kanyas o «doncellas del veneno» que, tras seducir a los reyes enemigos, los mataban literalmente a besos. Según narraba el maquiavélico Chanakya, consejero y primer ministro de Chandragupta, el primer emperador Maurya, estas doncellas se hacían morder desde la infancia por serpientes cada vez más venenosas y a resultas de ello, su sangre y su saliva iban concentrando dosis cada vez más elevadas de veneno. Al llegar a la adolescencia, las vish kanyas ya tenían una concentración letal de veneno en su cuerpo y, sin embargo, no se veían afectadas por estas dosis letales porque habían adquirido gradualmente inmunidad contra ellas. Cuando una de estas ponzoñosas doncellas seducía al rey rival, procuraba morder su lengua mientras le besaba para que el veneno de su saliva entrara en el torrente sanguíneo del monarca, con lo que éste moría sin remisión en unas pocas horas. Dado que los venenos de ofidios se desnaturalizan cuando entran en el estómago, era indispensable que la doncella del veneno mordiera la lengua del rey para poder cumplir su cometido.

                Nerón tuvo fama de utilizar largamente los venenos. Calígula tenía una buena colección de venenos y sabía usarlos. Es conocido el caso de Columbus, un gladiador que habiendo sido herido, el emperador le aplicó un ungüento sobre la herida que le produjo la muerte. Octavio muere a manos de Livia, su mujer. Octavio sabía que los venenos estaban permanentemente “invitados” a palacio, así que sólo consumía los higos –su comida predilecta- que cogía de la higuera con sus propias manos. Livia, valiéndose del  arsénico, inyectó los higos in situ y de este modo murió el César Augusto. Locusta fue la gran maestra de aquella época. Locusta, misteriosa mujer del siglo I (d.C.), nació en la provincia romana de Galia, hoy Francia. En el campo, durante su infancia, llegó a conocer los poderes de las plantas y sus propiedades mágicas. Cada día probaba un veneno distinto y así fue adquiriendo inmunidad. Así como Mitrídates VI, Locusta se volvió inmune a los diferentes venenos y plantas venenosas. Es difícil saber qué venenos utilizaba. Se habla de arsénico y cianuro. Así, en Roma, cerca del Palatino, acudían a consultar a Locusta los romanos que deseaban darle muerte a sus enemigos y rivales. Entre los consultantes se encontraba Agripina, esposa del emperador Claudio (muerto por una seta venenosa). Agripina consiguió liberar de su condena a muerte a Locusta que había sido sentenciada previamente por sus artes con los venenos. Entonces la utiliza para conseguir coronar como emperador a su hijo Nerón. Una vez que lo consiguen, Nerón la protegería, y se convirtió en la envenenadora oficial del imperio. Pero tras la caída de Nerón, Locusta es condenada a morir como responsable de unas 400 muertes. Dioscórides, médico de Nerón, utilizó los conocimientos de Locusta para su tratado De Universa Medica. Hasta tal extremo llegó la frecuencia de los envenenamientos en la época romana y debido a una inusitada proliferación de jóvenes viudas ricas, que Lucio Cornelio hubo de dictar una ley especial, la denominada Lex cornelia de sicariis et veneficiis, erigiendo el envenenamiento en delito especial. A pesar de esto se llegó a refinamientos insospechados, especialmente en la forma de administrar el tóxico; en las excavaciones de Pompeya se han encontrado sortijas con cavidades para contener el veneno y con punzones disimulados para su inoculación.

                Los médicos más famosos de la antigüedad griega y romana, así como, los médicos árabes y bajo medievales se ocuparon de los venenos y los envenenamientos. Los médicos de Al-Andalus fueron un foco importante en el desarrollo y difusión de la medicina y entre las materias cultivadas estaba la toxicología.

                En la Edad Media debido al aumento de los envenenamientos criminales se vio la necesidad de crear una toxicología médico-legal.

Lucrecia Borgia

Rodrigo Borgia

                En la Italia del siglo XV es famosa y destaca en el uso de venenos la familia Borgia. Aunque es posible que no utilizaran los venenos más que algunos gobernadores de la época, ya que por entonces el veneno era un arma común en la vida social y política de las cortes europeas, sobre todo, en Italia y Francia; en los primeros dos tercios del siglo XV, murieron envenenados nueve sucesores de Carlomagno y cinco papas.

                

Durante este periodo la detección de los envenenamientos era difícil porque se confundían los síntomas con los de muchas enfermedades. Una de las pocas pruebas toxicológicas que se realizaba era dar de comer a un animal los restos del alimento sospechoso.

                Otra familia con larga experiencia en estos menesteres fue la de los Médici. Alejandro, Duque de Florencia, envenenó a su propia madre, y Catalina, sobrina del papa Clemente VII, tras casarse con el que después fue rey de Francia como Enrique II, introdujo en este país los métodos italianos.

                La actividad más próspera de la época se desarrolló en el sur de Italia. Uno de los más conocidos envenenadores fue una mujer, llamada Toffana, que vivía en Nápoles, a quien se le atribuye la muerte de unas 600 personas entre las que están los papas Pío III y Clemente XIV. Utilizaba el acqua toffana que por los síntomas que producía parece ser que estaba constituida por arsénico y cantáridas, algún autor también le añade mercurio; las embotellaba en frascos con la imagen de algún santo. Fue ajusticiada en 1719.

                Otro famoso brebaje contemporáneo fue la llamada acquetta de Peruzzia, cuya receta se preparaba espolvoreando con arsénico vísceras de cerdo; los líquidos de la putrefacción disolvían el arsénico al que se le unían las ptomaínas producidas por la descomposición de dichas vísceras.

                Otro envenenamiento legendario es el de Ladislao, rey de Nápoles. Se refiere que murió intoxicado durante el coito con su amante, la cual se había introducido en la vagina un algodón impregnado en arsénico. A ella no le afectó porque se había inmunizado previamente con dosis progresivas del tóxico.

                Madame Brinvilliers (1630-1676), hija del conde Dreux d'Aubray era hermosa, inteligente y de conducta escandalosa. Junto con su amante realizaron una serie de envenenamientos, incluido el de su esposo. Durante la investigación y el juicio los peritos no los pudieron desenmascarar, pero con posterioridad el amante murió en su laboratorio, mientras preparaba un gas tóxico, al rompérsele la máscara que utilizaba.

                Catalina Deshayes (1680), conocida como “la Voisin” fue otra envenenadora de renombre. Regentaba un negocio para la venta de venenos a mujeres con ganas de enviudar. También estuvo implicada en un atentado frustrado contra la vida de Luis XIV, con un preparado, “los polvos de sucesión”, a base de arsénico y azúcar de saturno(acetato de plomo). También utilizó acónito, belladona y opio. Y se refiere que mató a unos 2000 niños en un trágico sistema de planificación familiar.

                Durante el siglo XVIII, los venenos y envenenadores, aún seguían campando a sus anchas ante la impotencia de jueces como el inglés Henry Fielding, que, encargado de juzgar a una viuda acusada de envenenar a su marido con arsénico, tras una investigación policial negativa, gritó desesperado a los médicos que hicieron la autopsia: “sacad el veneno donde está escondido, mostradlo y yo la condenaré”.

                En la época contemporánea, a partir del siglo XIX, dejan de emplearse los venenos tradicionales. Sobre todo debido a que el trabajo de los peritos iba dando su fruto. En este sentido, Marsh, químico inglés, desarrolla un método para evidenciar la presencia de arsénico en vísceras y alimentos. También en en este siglo varios autores proponen una sistemática para la detección de venenos inorgánicos. Debido a ello los envenenadores recurren a extractos vegetales con alcaloides, cuya química era poco conocida y dificultaba el descubrimiento del delito. En este sentido fue importante el proceso contra el conde de Bocarmé. En el castillo de Bitremont, en Bélgica, el conde de Bocarmé, ayudado por su esposa Lidia, envenenó con nicotina a su cuñado Gustave. El conde estaba con problemas económicos y la esposa compartía la herencia con su hermano Gustave. Este era enfermizo y no se le auguraba larga vida, pero todo se aceleró cuando Gustave decide contraer matrimonio, por lo que el conde decide matarlo. Bocarmé era aficionado a la química y sabía muy bien que habían fracasado todos los intentos de la medicina y la química forense para localizar venenos vegetales en los cadáveres. Aprendió la extracción de los alcaloides de las plantas y obtuvo un concentrado de nicotina a partir de la planta del tabaco, con el que fabricó una colonia. Un día que invitó a comer a su cuñado le consiguió verter la sustancia en la boca, falleciendo rápidamente. El médico que atendió al paciente certificó muerte por apoplejía, pero el juez de paz sospechó del caso, por lo que inició una investigación. La boca de Gustave estaba ennegrecida como si hubiera sido afectada por algún ácido. El criado mostró a los investigadores el laboratorio oculto del conde, donde encontraron la nicotina. En el proceso fue designado como perito el químico Jean Servais Stas que desarrolló un procedimiento para la extracción de alcaloides de las vísceras y consiguió separar el veneno utilizado. Así se demostró la presencia de la nicotina en el cuerpo de Gustave. La noche del 19 de julio de 1851, a la luz de las antorchas, el conde de Bocarmé murió en el cadalso de Mons. Sin embargo, se absolvió a la condesa, con gran indignación de la opinión pública, ya que el jurado no quiso entregar una dama al hacha del verdugo.

                Otro proceso importante de esta época fue el del Dr. Couty de la Pommerais. El suceso ocurre en París. El Dr. Couty, joven médico homeópata de 28 años, se casa en abril de 1861 con la hija de Mme. Dubizy. A los dos meses falleció la joven esposa. El suceso no despertó ninguna sospecha. Solo más adelante, cuando se acusa a la Pommerais de haber envenenado a una amiga, se recuerda a la suegra, que su hija también murió de vómitos; pero habían pasado dos años, y la autopsia no pudo dar pruebas concretas y los tribunales le absolvieron. La herencia de madame Dubizy no le proporcionó más que mil francos. Por lo que había que seguir buscando oro.

                Para casarse con madame Dubizy, previamente había tenido que romper con Julia Paw, viuda de un pintor, a quien conoció en 1858, al asistir a su marido moribundo. La muerte de su esposo dejó a la Sra. Paw sin recursos y con tres hijos. Ella nunca le pidió nada a la Pommerais y se resignó ante la ruptura que precedió al casamiento con madame Dubizy. Un día de junio de 1869, al cabo de tres años, se presenta la Pommerais ante Julia, que le recibe con los brazos abiertos, sin sospechar los criminales pensamientos que traía.

Los seguros de vida comenzaban a desarrollarse en Francia y la Pommerais pensaba utilizar las múltiples combinaciones que las compañías ofrecían a sus clientes. Se presentó a Julia como el enamorado decidido a sacar de la miseria a la mujer amada. Ella debía asegurar su vida en una cantidad importante, y él se encargaría de pagar el seguro los primeros meses. Transcurridos estos, la viuda fingiría caer enferma. La Pommerais, como médico, certificaría su gravedad. Entonces negociaría un arreglo, proponiendo a la compañía romper todo compromiso mediante una indemnización de 6.000 francos de renta vitalicia, que ambos amantes se repartirían por igual.

                A la viuda le pareció perfecto, pero a pesar de ello fue a consultar el plan con un conocido que era periodista muy entendido en asuntos financieros. Este le dijo que lo único que podía temer era que la persona que pagaba las primas desease su muerte. Pero esto lo descartaba y ni se le pasaba por la cabeza a la Sra. Paw.
   
Dr. Edmond Couty de la Pommerais
              En julio de 1863, Julia de Paw se aseguró en seis compañías por una suma total de 550.000 francos. La Pommerais empezó a pagar las primas; pero puso como condición que la viuda le cediese el beneficio del seguro, para no perderlo todo si una casualidad hacía que muriese antes de realizar el negocio. Cuatro meses más tarde la viuda fingía una enfermedad a raíz de una caída. Un médico fue a visitarla, el Dr. Velpeau, y como no encontró en ella síntomas de enfermedad, calificó a Julia de enferma imaginaria. Por lo tanto, era necesario que existiesen síntomas graves para alarmar a las compañías de seguros. La Pommerais propuso entonces a Julia tomar una pócima que, sin ocasionarle daño, le produciría vómitos de aspecto sospechoso. La viuda que no desconfiaba del doctor, aceptó. En la noche del 16 al 17 de noviembre, la nueva víctima de la ambición de la Pommerais moría en medio de horribles sufrimientos, y antes de ocho días aquél reclamaba a las compañías de seguro. El propio Couty firma el certificado de defunción: muerte por cólera. Ante lo elevado del seguro la compañía entra en sospecha y denuncia el caso. El juez ordena la exhumación y se encarga el caso al Prof. Tardieu, catedrático de medicina legal de París. El profesor siguió el procedimiento de extracción de tóxicos orgánicos, pero pese a que el extracto era amargo, lo que indicaba que podría ser un alcaloide, las reacciones generales de estos eran negativas. Ensayaron entonces un método nuevo, que ya lo había puesto en práctica Claude Bernal, el método fisiológico, que consistía en reproducir los síntomas en animales de experimentación. El Prof. Tardieu inyectó el extracto a un perro y luego a una rana y comprobó que se reproducían los efectos de la digital. La señora Paw había sido envenenada con digital. El Dr. Couty fue ejecutado en la guillotina el 9 de junio de 1864.

                El juramento hipocrático, que recibe su nombre de Hipócrates de Cos (460-377 a.C.)  considerado el padre de la medicina, es el juramento público que realizan los médicos cuando se graduan ante otros médicos, doctores y ante la comunidad. A pesar de que en dicho juramento se incluye que «... jamás me dejaré inducir a administrar a nadie un veneno o un medicamento que conduzca a la muerte o al aborto...», el mismo no le importó al Dr. Couty de la Pommerais, ni a otros médicos que han pasado a la triste historia de los envenenadores, como el Dr. Palmer que en 1849 mató a su suegra y luego se descubrió que había asesinado a 14 personas más entre ellas a su esposa y a su propio hermano. El veneno empleado fue la estricnina.
   
Dr. Shipman
              En el Reino Unido es celebre el caso del Dr. Harold Shipman, apodado el Dr. Muerte, uno de los mayores asesinos en serie de la historia. Este doctor fue formalmente acusado de asesinar a 15 mujeres, pacientes suyas, con sobredosis de morfina. Se tenían sospechas de que este doctor practicaba una medicina “muy particular”, debido a que la incidencia de muertes entre sus pacientes era muy elevada, 459 personas que estaban a su cuidado fallecieron. De hecho en marzo de 1998, la Dra. Linda Reynolds que trabajaba en una clínica frente a la de Shipman, se presentó ante las autoridades preocupada por los altos índices de mortalidad entre los pacientes del Dr. Shipman. La Dra. Reynolds les dijo que el Dr. Shipman estaba matando a sus pacientes, aunque no sabía si por negligencia o intencionadamente. Pero la policía no disponía de suficientes pruebas para arrestar a Shipman y levantar cargos contra él. No fue hasta que la hija de Kathleen Grundy, paciente del Dr. Shipman, tras el fallecimiento de su madre y la apertura del testamento se decide a poner el caso en manos de las autoridades. La señora Grundy dispuso en sus últimas voluntades dejar toda su fortuna al Dr. Shipman, desheredando a su hija. El cadáver de la señora Grundy fue exhumado y la autopsia reveló cantidades excesivas de morfina. Shipman fue arrestado el 7 de septiembre de 1998 y encontraron en su poder una máquina de escribir del tipo usado para falsificar el documento de la herencia. La investigación policial demostró que en al menos 15 casos más había causas que no admitían dudas de asesinato. El Dr. Shipman fue juzgado y condenado a 15 cadenas perpetuas por los crímenes perpetrados entre 1995 y 1998. Con posterioridad al juicio siguieron las investigaciones y estas concluyeron que, al menos, 250 personas fueron asesinadas por este médico. Shipman fue encontrado ahorcado en los barrotes de la celda de la prisión de Wakefiel, a las 6 de la mañana del 13 de Enero de 2004.

                Hoy en día hay técnicas, como la espectrofotometría de masas, que ayudan a la toxicología y con la que se pueden detectar casi todas las sustancias, aunque se encuentren en pequeñas cantidades. Lo que no quiere decir que se hayan dejado de utilizar los tóxicos clásicos o se utilicen nuevas sustancias.

                Como el caso ocurrido en 2006 cuando un exagente de la KGB, el teniente coronel Alexander Litvinenko era envenenado en Londres por el agente Andrei Logovoi. Litvinenko antes de morir reveló que el presidente Putin estaba detrás del asesinato. Este lo negó pero cuando los británicos pidieron la extradición de Logovoi los rusos no la concedieron. Litvinenko fue envenenado con un isótopo radioactivo, el Polonio 210.

                A lo largo de toda la historia el ser humano ha utilizado los tóxicos para obtener algún beneficio, y no solo terapeútico, sino como hemos visto en muchos casos por cuestiones económicas, políticas, de poder...

                Hemos repasado una pequeña muestra de los venenos y envenenadores que ha habido desde el inicio de los tiempos y hasta nuestros días. Hay otros muchos casos que se relatan en la bibliografía. Y otros tantos que no habrán sido detectados y que habrán terminado siendo certificados como muertes naturales, logrando su objetivo.


Bibliografía

- Corbella, J. Historia de la toxicología. Publicaciones de la Universidad de Barcelona. 1998.
- Durand Alegría, JS, Fernández Hernando, P y Garciñuno Martínez, RM. Toxicología analítica. UNED. Fac. Ciencias. Dpto.  Ciencias Analíticas. Postgrado en Ciencias Químicas. Módulo I. Química Analítica. Cuso 2008/2009.
- Pijoan, M. Antídotos tribales. O F F A R M. vol 27, núm 9, octubre 2008.
- Repetto Jiménez, M y Repetto Kuhn, G. Toxicología fundamental. 4ª ed. Madrid: Ediciones Díaz de Santos; 2009
- Un médico envenenador. Revista técnica de la Guardia Civil. núm 120. Febrero 1920.
- Villanueva Cañadas, E. Introducción a la toxicología. En: Gisbert Calabuig. Medicina legal y toxicología. 6ª edición. Ed. Masson, Barcelona; 2004.
- Villanueva Cañadas, E. Etiología general de las intoxicaciones. En: Gisbert Calabuig. Medicina legal y toxicología. 6ª edición. Ed. Masson, Barcelona; 2004.
- Villanueva Cañadas, E. Envenenadores y envenenados en la historia forense. 9º Curso de Actualidad Científica 2007-08, “El mundo del veneno”. Parque de las Ciencias – Universidad de Granada. Conferencia Inaugural, 25/04/2008.

lunes, 13 de mayo de 2013

La Inspección de Siniestros: un Servicio Post-Venta


Por Antonio Delgado León.
Inspector de Siniestros
Dirección Territorial Centro-Levante.

Nunca olvidaré el día que uno de mis responsables en La Previsión Mallorquina me ofreció la posibilidad de pasar a formar parte del departamento de siniestros, y en concreto como inspector del mismo, o como un buen compañero nuestro denominó en un artículo anterior un man in black.

Lo cierto es que dije sí rotundamente, sin dudarlo. Ahora que lo pienso este responsable debía ser muy buen comercial, o yo en ese momento sabía muy poco del departamento de siniestros…

Inicié mi proceso de formación con mis compañeros Lola (Madrid) y José (Sevilla), y fui consciente de lo especial de la tarea. Había que visitar el siniestro, pero no se trataba ni de un coche, ni de una fábrica, sino de una persona, la misma persona que había pagado una póliza y que ahora tenía una incapacidad laboral causada por una enfermedad o por un accidente. Llegaba el momento en el que ese producto por el que todos los compañeros y colaboradores habíamos apostado se pusiera a prueba.

En ese momento el inspector se convertía en la parte más tangible del servicio que se  iba a prestar, hasta el momento de la indemnización. Era el encargado de que ese asegurado sintiera la satisfacción por la póliza contratada y sobre todo por el asesoramiento recibido de su mediador.

Pero en el desarrollo de esa labor no todo era fácil, se producían multitud de situaciones y circunstancias que debían gestionarse con la mejor de las disposiciones, desde lo más sencillo a lo más complicado, y a continuación enumero algunas de ellas:
  • Explicar o aclarar las coberturas o condiciones de la póliza.
  • Crear confianza en aquel asegurado que hubiese tenido alguna experiencia negativa con algún otro seguro.
  • Hacer entender al asegurado la necesidad de aportar documentación médica, es decir, que este seguro requería una peritación como en cualquier otro ramo.
  • Generar en el asegurado la tranquilidad de que al igual que puntualmente había pagado su seguro, La Previsión Mallorquina tras la peritación correspondiente abonaría la indemnización.
  • Si se daba alguna situación de actividad profesional por parte del asegurado, utilizar el dialogo amable, para la búsqueda de soluciones razonables a esa situación.


Pero independientemente de estas situaciones y de algunas más, lo que realmente me sorprendió de la labor en la que se me estaba formando era la capacidad de los compañeros para empatizar con el asegurado, de adaptar el trato a la circunstancia del mismo y al desarrollo de la visita, de tal forma que el asegurado se sintiera cómodo y conforme con ese trato y fuera consciente del servicio que se le estaba prestando.

La visita de inspección era una parte más de la filosofía de una compañía especialista en el ramo y siempre con la vocación de búsqueda de la excelencia y del liderazgo.

Transcurrido el tiempo y llegado el momento actual, los inspectores más que nunca mantenemos esa vocación de servicio al cliente con un objetivo final: que colaboradores y  asegurados confíen en Previsión Mallorquina y garantizarles la mejor cobertura y el mejor servicio del Mercado.

Fuente: Know How Previsión Mallorquina

lunes, 6 de mayo de 2013

Curiosidades que seguramente no sabías


Por Daniel Moreno
Marketing
Comunidad pm
Previsión Mallorquina

Hagamos un ejercicio manual

Si cierras y abres la mano derecha con fuerza mientras tratas de aprender algo o durante un acontecimiento te ayuda a que se te grabe mejor en la memoria.

Si cierras y abres la mano izquierda con fuerza te sirve para recordar lo que habíamos grabado anteriormente, según un estudio de la Universidad Estatal Montclair (EE UU) publicado en la revista PLOS ONE. El experimento lo realizaron Ruth Propper y sus colegas y se trataba de que una serie de personas apretaran alternativamente la mano derecha mientras memorizaban 72 palabras, comprobaron que algunos movimientos del cuerpo pueden cambiar el modo de funcionamiento del cerebro.

Ahora siguen investigando para ver si este gesto también puede afectar a habilidades verbales.

Quien sabe igual con un simple movimiento repetido varias veces se podrá curar la tartamudez, por ejemplo.

¿Cuáles son los beneficios de tomar el sol?

Ahora que el verano está a punto de llegar, os voy a contar algunos de los beneficios de tomar el sol, para que luego no se diga que tomar el sol es “malísimo”.

La única fuente de vitamina D para humanos se consigue a través del sol, esta vitamina combate la somnolencia diurna, reduce la depresión, fortalece los músculos, ayuda a absorber el calcio y reduce la probabilidad de padecer asma.

Tomar el sol reduce la probabilidad de padecer cáncer de mama, próstata, colon y pulmón, gracias a los rayos UVB, los rayos UVA son los causantes del cáncer de piel. Según un estudio de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences de Estados Unidos, el sol que luce a mediodía es bueno para la salud, incluso sin usar protector solar, porque es el momento del día en que los rayos UVB alcanzan su máximo nivel, lo ideal sería tomar el sol sin protección alrededor de las 12:00 en torno a 11 minutos si vives en Edimburgo, 9 minutos si vives en Londres y 7 minutos si vives en Madrid (calculado para un 30 de mayo despejado)

La exposición regular a la luz ultravioleta B reduce el riesgo de desarrollar artritis reumatoide, según un estudio que publicaba la revista Annals of the Rheumatic Diseases. Además, científicos de la Universidad de Maine (EE UU) han demostrado que la luz solar combate la hipertensión. 

Así que ya sabes, el sol siempre con protección y precaución, sobre todo para no padecer quemaduras ni algún tipo de cáncer cutáneo y por el resto ya ves que es muy saludable.

¿Y cuáles son los beneficios de beber vino?

Para tu cerebro es mejor beber vino que no hacerlo. Así lo prueban cerca de 70 estudios científicos recientes que demuestran que el consumo leve o moderado de vino mejora la función cognitiva y la agilidad mental. Además, en pequeñas dosis previene la demencia tal  y como demostraba un estudio de la Academia Sueca Sahlgrenska basado en un seguimiento a 1.500 mujeres durante 34 años. Posiblemente se deba a que los antioxidantes del vino reducen la inflamación e impiden que las arterias se endurezcan (aterosclerosis) e inhiben la coagulación, mejorando el riego sanguíneo.

El consumo de vino activa el gen SIRT1 que impide la formación de nuevas células de grasa y ayuda a movilizar las ya existentes tal y como demostraban científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en un estudio publicado en Nature.

El alcohol contiene 7 calorías por gramo, sus efectos sobre el metabolismo hacen que beber vino moderadamente reduzca la obesidad y el sobrepeso al envejecer. La dosis diaria óptima, según la investigación, serían 40 gramos de alcohol al día.

Una investigación publicada en la revista FASEB Journal dice que el resveratrol de la uva contrarresta los efectos negativos de una vida sedentaria sobre el organismo, los experimentos se realizaron sobre ratas sedentarias y limitadas en movimientos, a un grupo se le suministró resveratrol, sólo los animales a los que no se les suministró empezaron a sufrir disminución de masa y fuerza muscular y debilidad ósea. El resveratrol no es un sustituto del ejercicio pero puede disminuir el proceso de deterioro en caso de reposo o vida sedentaria.

Nos llevaremos una botella de vino al gimnasio en lugar de agua…

Tanto el vino tinto como el blanco evitan la caída de los dientes, según una investigación italiana Gabriella Gazzani y sus colegas de la Universidad de Pavia comprobaron que la costumbre ancestral de tratar las infecciones de encías con vino y evitar, de este modo, la caída de los dientes tiene un fundamento científico, esta bebida frena el crecimiento de estreptococos de la boca, bacterias vinculadas a las caries, a la gingivitis y al dolor de garganta.

Espero que estas curiosidades os hayan sorprendido tanto como a mi, las llevaremos a la práctica por si acaso.


Fuente: Muy interesante, Quo.